Saltar al contenido principal

El músculo del alma (Psoas) y el dolor lumbar del teletrabajador

Tratamiento y liberación del psoas ilíaco y zona lumbar

Pasar horas sentados acorta el psoas ilíaco, provocando que tire de las vértebras lumbares al ponernos de pie. Consejos y masaje para liberarlo.

En las tradiciones orientales se le conoce como el "músculo del alma" porque es el primer músculo que se contrae cuando sentimos miedo, ansiedad o estrés, preparando al cuerpo para correr o proteger los órganos vitales. En la anatomía occidental se le denomina psoas mayor (o psoas-ilíaco) y es el puente muscular más importante entre el tronco y las extremidades inferiores.

¿Por qué el teletrabajo y el sedentarismo ‘secuestran’ tu psoas?

El psoas nace en la cara anterior de las cinco vértebras lumbares (T12 a L5), atraviesa la pelvis por dentro y se inserta en el fémur. Su misión principal es la flexión de cadera: acercar la pierna al pecho al caminar o subir escaleras.

Cuando pasas 8 horas al día sentado en una silla, el psoas permanece en un estado constante de acortamiento pasivo. Con el paso de los meses, las fibras musculares se adaptan a esa longitud reducida. El verdadero problema surge en el momento exacto en que te levantas de la silla:

  • Tracción brutal sobre las lumbares: Al ponerte de pie e intentar estirar las piernas, el psoas acortado no cede; en su lugar, tira hacia delante de tus vértebras lumbares.
  • Aumento de la curva lumbar (hiperlordosis): Provoca pellizcamiento facetario y sensación de 'quedarse doblado' durante los primeros pasos tras levantarse.
  • Rotación pélvica y falsa pierna corta: Si un psoas está más acortado que el otro, inclina la pelvis, generando una falsa dismetría y sobrecarga en el glúteo y piramidal.

El abordaje terapéutico: desarmar la tensión desde el abdomen

Dado que el psoas discurre por detrás de las vísceras abdominales, masajearlo requiere precisión anatómica, tacto sensible y una respiración relajada por parte del paciente:

  1. Acceso abdominal profundo: Con las rodillas flexionadas para destensar el vientre, profundizamos suavemente junto a la fosa ilíaca para contactar con el vientre muscular del psoas.
  2. Técnicas de inhibición por presión sostenida: Mantenemos un punto de presión estática mientras el paciente espira lentamente, permitiendo que la fibra muscular se relaje de forma refleja.
  3. Estiramientos miofasciales globales: Descompresión de cuádriceps, recto anterior y apertura pélvica anterior.

Si sientes que tu espalda baja se bloquea al levantarte de la silla o sufres lumbalgias rebeldes que no mejoran tratando solo la espalda, la clave casi siempre reside en liberar tu psoas ilíaco.

Cristina Murciano
Sobre la Autora

Cristina Murciano

Terapeuta holística y masajista profesional con más de 20 años de experiencia. Especializada en Quiromasaje, Terapias Manuales y técnicas de masaje consciente para restaurar el equilibrio natural de cuerpo y mente en Monzón.

Conocer más sobre mi trayectoria
Publicado el 19 de febrero de 2027

¿Hablamos sobre tu bienestar?

Si sientes que es el momento de dedicarte un espacio de salud y relajación, estaré encantada de recibirte en mi consulta de Monzón.

Pedir Cita